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Molinos, trituradoras y tamizadoras de laboratorio para la trituración primaria y la molienda fina

Para poder someter una muestra a diferentes tipos de análisis químicos y físicos, p.ej. AAS, NIR, ICP y XRF es necesario homogeneizarla lo más posible y triturarla hasta que alcance un determinado grado de finura. Sólo la preparación reproducible de muestras garantiza resultados de análisis fiables y exactos. Esto puede lograrse sin problemas con el amplio programa de trituradoras y molinos de avanzadísima tecnología para la trituración gruesa, fina y ultrafina de materiales que ofrece RETSCH. Gracias a la gran selección de herramientas de molienda y accesorios, nuestros aparatos pueden preparar deforma cuidadosa y sin contaminaciones muestras aptas para el análisis.

¿Por qué hay que utilizar un molino de laboratorio para la molienda?

La molienda de materiales sólidos o materiales a granel se requiere cuando dicho material tiene un tamaño de grano demasiado grueso como para continuar con los siguientes procesos (análisis, división, mezcla o procesamiento posterior). También cuando la muestra es demasiado heterogénea, de manera que la pequeña porción utilizada en el análisis no es representativa de toda la muestra de laboratorio. Los análisis son necesarios para el control de la calidad, por ejemplo, en el control de la producción o en la inspección de entrada de productos. Para ello se aplican métodos espectroscópicos y cromatográficos. Puesto que las propiedades de los productos suelen estar condicionadas por el tamaño de las partículas (p. ej., capacidad de extracción, filtración o absorción), la trituración con un molino de laboratorio también es esencial en el desarrollo de nuevos productos y procesos de producción.

Finura requerida

Un requisito habitual es la «pulverización fina». Sin embargo, el término «polvo» no es del todo claro. El detergente, el café y la levadura en polvo son productos a granel que se denominan «polvo», pero presentan una distribución granulométrica muy distinta. Otro requisito frecuente es moler la muestra «lo más fina posible» con un molino de laboratorio. Sin embargo, para ello siempre se necesita un gran aporte de energía y mucho tiempo. El tiempo y la energía también son sinónimo de costes en las operaciones de laboratorio. En cambio, un enfoque más práctico sería: tan fino como sea necesario, no lo más fino posible. Es importante que el material de muestra tenga un grado de finura analítico. Estos grados varían en función del método analítico posterior o del siguiente proceso.

¿La molienda es un arte?

El arte de triturar consiste en preparar la muestra en un molino de laboratorio para obtener una muestra individual representativa que tenga una finura analítica homogénea. A la hora de seleccionar el molino de laboratorio y el juego de molienda adecuados, hay que tener en cuenta que las características de la muestra a determinar (contenido de humedad, contenido de metales pesados, etc.) no se vean modificadas durante todo el proceso de preparación. Además de conocer a fondo el equipo, esta tarea también exige tener experiencia en el procesamiento de diversos materiales. Póngase en contacto con Retsch para solicitar asesoramiento sin compromiso sobre equipos y aplicaciones.

Molienda ultrarrápida y ultrafina

El nuevo molino ultracentrífugo ZM 200 de RETSCH es un molino de rotor no sólo extremadamente rápido y cuidadoso con el material molido, sino también de uso universal gracias a su amplia gama de accesorios.

El ZM 200 con su nuevo motor Powerdrive muele materiales blandos a semiduros y fibrosos en tiempos extremadamente cortos aumentando así el caudal de muestras. Con este modelo RETSCH ha mejorado el modelo anterior, el ZM 100, de forma impresionante, y definido un nuevo estándar para los molinos de rotor de alta velocidad. Al desarrollar el accionamiento del ZM 200 se logró una simbiosis óptima entre el convertidor de frecuencia y el motor trifásico que genera una fuerza de arrastre considerablemente mayor en comparación con los otros molinos de rotor. (...)

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